CDMX, 4 de diciembre de 2025.- En la conferencia de prensa matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, el titular de la Agencia Federal de Transporte Ferroviario (AFTF), Andrés Lajous, presentó este jueves un informe detallado sobre los avances del tren de pasajeros Ciudad de México–Querétaro–Irapuato, uno de los proyectos insignia de la nueva política ferroviaria nacional. El funcionario destacó que el corredor avanza “con pasos firmes, información técnica sólida y una ruta clara para iniciar obras en 2026”, subrayando que la conectividad del Bajío será un pilar económico para la siguiente década.

Definición del trazo y acuerdos con concesionarios
Lajous informó que ya se concluyó la ingeniería básica del tramo Ciudad de México–Querétaro, el de mayor tránsito ferroviario del país. Señaló que se alcanzaron acuerdos preliminares con Kansas City Southern y Ferromex para la convivencia del servicio de pasajeros con el ferroviario de carga, respetando las concesiones vigentes pero incorporando nuevas ventanas operativas y obras de ampliación en puntos críticos.
En cuanto al tramo Querétaro–Irapuato, indicó que los estudios topográficos y de derecho de vía presentan un avance “superior al 70%”, lo que permite definir estaciones intermedias y zonas de baja afectación urbana. Lajous precisó que este tramo será determinante para conectar al Bajío con el eventual tren Irapuato–Guadalajara, cuyo anteproyecto también avanza.

Estaciones, velocidad y tiempos estimados
Durante su exposición mostró los primeros trazos conceptuales de estaciones: Buenavista–Huehuetoca–San Juan del Río–Querétaro–Celaya/Irapuato, aunque aclaró que la definición final dependerá de los estudios de demanda. En la zona del Bajío, Lajous subrayó que se pretende un diseño que minimice cruces a nivel y que facilite la intermodalidad con transporte urbano y regional.
El tren operará a velocidades de 160 a 180 km/h, lo que permitirá —según las simulaciones presentadas— reducir los tiempos de viaje a 55 minutos entre CDMX y Querétaro, y menos de 1 hora adicional hasta Irapuato, convirtiéndose en el eje de movilidad más rápido y limpio de la región.
Impactos económicos y oportunidad para el Bajío
La presidenta Sheinbaum resaltó que este tren será un “acelerador del desarrollo nacional”, argumentando que el corredor CDMX–Bajío concentra el mayor dinamismo industrial del país. Lajous complementó señalando que la obra permitirá reducir la saturación carretera, impulsar nuevos polos de vivienda accesible y fortalecer la competitividad logística del Bajío.
Para estados como Guanajuato, la conexión ferroviaria reactivada representa —según Lajous— una oportunidad histórica de integrar ciudades como Celaya, Salamanca e Irapuato en un sistema ferroviario moderno que complemente a los corredores industriales existentes.

Próximas etapas y calendario
El titular de la AFTF informó que los resultados de la ingeniería básica se entregarán formalmente en el primer trimestre de 2026, con lo cual se podrá iniciar el proceso de manifestación de impacto ambiental, gestión de derechos de vía y licitación de obras civiles. El arranque de construcción se estima para finales de ese mismo año.
Sheinbaum reiteró que estos proyectos se harán “con planeación, transparencia y visión de Estado”, garantizando que el ferrocarril de pasajeros vuelva a ser una opción real para millones de mexicanos.
Con estos avances, el gobierno federal reafirma que el tren CDMX–Querétaro–Irapuato es más que un compromiso político: es una estrategia de movilidad, competitividad y desarrollo regional que comienza a tomar forma con bases técnicas claras.

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