ADQUIERE JUMAPA NUEVO EDIFICIO

Celaya, Gto., a 23 de enero de 2026.- El Municipio de Celaya dio esta semana un paso inusual en la historia reciente de sus organismos operadores: la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (JUMAPA) concretó la compra del inmueble donde durante años funcionó la antigua Prepa del Tecnológico de Monterrey, sobre el Camino a San José de Guanajuato, con la intención de convertirlo en su nueva sede administrativa y operativa. La operación —según lo informado por la propia dependencia— busca poner fin a la dispersión de oficinas en distintos puntos de la ciudad y, al mismo tiempo, evitar un endeudamiento de largo plazo.

De acuerdo con versiones coincidentes en medios locales, el predio tiene una extensión aproximada de cinco hectáreas y cuenta con áreas construidas que antes se usaban como instalaciones educativas. El director de JUMAPA, Saúl Trejo, explicó que el contrato de compraventa se firmaría “el próximo martes”, tras cerrar la negociación del inmueble.

El corazón del debate público está en el monto. La compra del inmueble se reportó en 71 millones 625 mil pesos, y a ello se sumaría un paquete de adecuaciones (energía eléctrica, conectividad, áreas operativas y tecnológicas, entre otras) estimado en 28 millones, lo que lleva la inversión total a 99.6 millones de pesos. En reportes iniciales también se manejó una cifra menor para el acondicionamiento (alrededor de 20 millones), pero el cálculo actualizado ubica el total cerca de los cien millones.

JUMAPA ha insistido en un punto: el proyecto se cubrirá con recursos propios, es decir, con ahorros acumulados, sin comprometer a la ciudad con financiamiento a 15 o 20 años. Ese argumento —“comprar hoy para no pagar renta mañana”— se ha colocado como la defensa central ante quienes cuestionan si el gasto era prioritario frente a rezagos históricos del servicio de agua y drenaje.

El plan institucional es concentrar áreas actualmente distribuidas en varias sedes (se ha mencionado que operan en al menos seis puntos), lo que permitiría reducir costos de operación y traslados internos. En ese cálculo, JUMAPA estima ahorros anuales por varios millones de pesos, con una lógica de “eficiencia administrativa” que —según la narrativa oficial— terminaría impactando en mejor atención al usuario y coordinación más rápida entre lo administrativo y lo operativo.

Más allá de números, el inmueble carga una memoria urbana: para muchos celayenses fue, durante años, un punto de referencia ligado a la vida escolar de la ciudad. Su reconversión a “casa” del organismo del agua abre otra discusión: ¿cómo se resignifican los espacios privados cuando pasan a manos públicas?, ¿se gana funcionalidad o se pierde identidad?

En el corto plazo, la compra coloca a la JUMAPA bajo lupa: transparencia en el proceso, detalle de las adecuaciones, cronograma de mudanza y, sobre todo, claridad en cómo esta inversión se traducirá en mejoras tangibles para la ciudadanía. Porque en un tema tan sensible como el agua, cada ladrillo nuevo se mide, al final, por la presión en la llave y la confianza en la institución.

Deja un comentario