Celaya, Gto., a 17 de agosto de 2026.- Después de las severas inundaciones que en 2018 obligaron a detener durante meses las operaciones de la planta armadora de Honda en Celaya, autoridades estatales y municipales proyectan una nueva infraestructura hidráulica destinada a reducir el riesgo de que el desbordamiento del río Laja vuelva a afectar a la zona industrial y a comunidades cercanas.
El proyecto contempla la construcción de un sistema de compuertas, un cárcamo de bombeo y trabajos de adecuación del cauce, con una inversión estimada en 70 millones de pesos. De acuerdo con información difundida recientemente por autoridades municipales, la obra aún se encuentra en proceso de gestión y contratación, por lo que no se trata de una infraestructura completamente terminada.
Una lección que dejó la inundación de 2018
La necesidad de esta obra tiene como antecedente principal el episodio registrado el 28 de junio de 2018, cuando el incremento del caudal del río Laja provocó el desbordamiento de canales y la entrada de agua a las instalaciones de Honda.
La emergencia obligó a suspender las operaciones de la armadora. La afectación fue de tal magnitud que la empresa permaneció alrededor de cuatro meses y medio sin recuperar plenamente su producción, mientras se realizaban trabajos de limpieza, reparación y sustitución de maquinaria y componentes dañados.
El episodio también quedó registrado en los documentos oficiales de Protección Civil de Celaya, que identifican afectaciones a Honda por desbordamiento de canales y acumulación de agua pluvial tanto en 2016 como en 2018.
Aquella experiencia evidenció la vulnerabilidad de una de las principales instalaciones industriales de la región ante fenómenos hidrometeorológicos y convirtió la protección hidráulica de la zona en un asunto no sólo de seguridad, sino también de continuidad económica y productiva.

¿Cómo funcionará el nuevo sistema?
La infraestructura está diseñada para impedir que el agua del río Laja ingrese hacia el Canal Norte cuando exista riesgo de desbordamiento. Para ello se contempla una estructura de control con compuertas que permitirán regular el flujo.
Cuando las compuertas tengan que permanecer cerradas, el agua que quede dentro del sistema será conducida hacia un cárcamo de bombeo, desde donde podrá ser desalojada de manera controlada. El proyecto contempla cuatro bombas, con una capacidad conjunta de hasta cuatro metros cúbicos por segundo, además de una tubería de descarga de aproximadamente 24 metros.
De esta manera, la estrategia no consiste únicamente en levantar una barrera frente al agua, sino en establecer un sistema integral de control, almacenamiento temporal y bombeo, capaz de mantener bajo control los escurrimientos durante una eventual crecida del río.
Protección para Honda, pero también para comunidades
Aunque el proyecto ha sido presentado públicamente en buena medida como una solución para evitar que Honda vuelva a inundarse, el Gobierno del Estado ha precisado que la infraestructura tendrá un beneficio más amplio.
El sistema hidráulico busca proteger aproximadamente 7.32 kilómetros cuadrados, incluyendo zonas agrícolas, áreas industriales y comunidades como Juan Martín, La Luz Texas y San Lorenzo. Por ello, la obra representa una intervención de carácter regional y no exclusivamente una protección para la armadora japonesa.
Esta precisión resulta relevante ante el debate generado por el destino de los recursos públicos. El alcalde Juan Miguel Ramírez ha señalado que la infraestructura permitirá evitar una nueva inundación en Honda, mientras que el Gobierno del Estado sostiene que la obra tendrá beneficios para una zona mucho más amplia.

Una inversión que llega después de varios años
La construcción del sistema hidráulico había sido planteada anteriormente, pero el proyecto no pudo concretarse en los tiempos previstos. En diciembre de 2025 se informó que 75 millones de pesos que originalmente estaban contemplados para las compuertas habían sido retirados, por lo que se buscó una nueva fuente de financiamiento.
Para 2026, el proyecto volvió a incorporarse dentro del paquete de obras financiadas mediante deuda pública estatal. En junio se anunció que Celaya recibiría recursos para diversas obras, entre ellas el sistema de cárcamo y compuertas conectado con el río Laja.
Sin embargo el proyecto todavía se encuentra en proceso de gestión, a la espera de la firma de un convenio con el Gobierno federal. Una vez disponible el presupuesto deberá realizarse la licitación correspondiente.

La prevención como prioridad
El caso de Honda muestra el alto costo que puede tener para una ciudad industrial la falta de infraestructura suficiente para enfrentar fenómenos naturales extremos. La inundación de 2018 no sólo afectó instalaciones y vehículos: también interrumpió cadenas de producción, proveedores, empleos y operaciones logísticas.
Por ello, las nuevas compuertas representan algo más que una obra hidráulica. Son un intento por cerrar una de las principales puertas de entrada del agua hacia una zona estratégica de Celaya y generar mayor capacidad de respuesta ante futuras crecidas del río Laja.
El reto, ahora, será que el proyecto pase de los planos y los convenios a una obra terminada, funcional y con mantenimiento permanente. Porque en una ciudad atravesada por importantes corredores industriales, ferroviarios y agrícolas, la prevención de inundaciones dejó de ser una obra complementaria para convertirse en una pieza fundamental de la seguridad y la competitividad regional.
HONDA aprendió la lección en 2018. Las compuertas serán, si se concretan conforme al proyecto, una de las principales apuestas para evitar que aquella historia vuelva a repetirse.

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