Celaya, Gto., a 21 de septiembre de 2026.- A 216 años de aquellos días en que el movimiento insurgente avanzaba por tierras guanajuatenses, la historia vuelve a cabalgar por los caminos de Celaya. Este lunes 21 de septiembre, la tradicional Cabalgata por la Ruta de la Independencia Nacional llegó a esta ciudad para recordar uno de los episodios fundamentales de la lucha iniciada por Miguel Hidalgo en 1810.
La cabalgata, que año con año recorre parte de la ruta seguida por los insurgentes, representa una de las expresiones cívicas y culturales más importantes de las fiestas patrias en Guanajuato. Sus participantes recrean a caballo el avance del movimiento que, después del levantamiento del 16 de septiembre, se dirigió hacia San Miguel el Grande, San Juan de la Vega, Celaya y posteriormente hacia Guanajuato.
Este 21 de septiembre, los cabalgadores ingresaron a Celaya siguiendo la tradición histórica y fueron recibidos en la zona del templo de San Antonio, desde donde continuaron hacia el Centro Histórico. El programa oficial del municipio contempla el arribo de la cabalgata al Portal de Guadalupe, uno de los sitios estrechamente vinculados con la presencia de Miguel Hidalgo en Celaya.

Celaya, escenario de un momento decisivo
La importancia de esta fecha no se limita a una tradición ecuestre. Celaya ocupa un lugar central en la historia de la Independencia porque aquí el movimiento encabezado por Hidalgo comenzó a adquirir una estructura de carácter militar. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), durante la estancia de los insurgentes en Celaya, Hidalgo fue proclamado Capitán General, Ignacio Allende Teniente General y Juan Aldama Mariscal. El reconocimiento fue posteriormente convalidado por el Ayuntamiento de la ciudad.
La propia historia oficial del municipio señala que los insurgentes llegaron a los alrededores de Celaya después de haber pasado por San Juan de la Vega y establecido su campamento en la hacienda de Santa Rita. La ciudad fue ocupada el 21 de septiembre de 1810 y Miguel Hidalgo se hospedó en el Mesón de Guadalupe. Al día siguiente se realizó el acto relacionado con los nombramientos militares que dieron una nueva organización al movimiento. Por ello, cada septiembre Celaya vuelve la mirada hacia aquellos acontecimientos y reivindica su papel como uno de los escenarios fundamentales en la formación del Ejército Insurgente.
Una tradición que une historia y presente
La Cabalgata de la Independencia no solamente busca recordar a los personajes de hace más de dos siglos. También pretende mantener viva la memoria histórica entre las nuevas generaciones y convertir los caminos de la Independencia en espacios de convivencia, identidad y participación ciudadana.
En su paso por Celaya, los jinetes evocan la entrada de los insurgentes a la ciudad y el recorrido que llevó a Hidalgo y a sus seguidores por distintos puntos del territorio guanajuatense. La representación recupera símbolos como el estandarte de la Virgen de Guadalupe y la presencia de los hombres a caballo que acompañaron el avance insurgente. Este año, la llegada de la cabalgata forma parte del programa conmemorativo por el 216 aniversario del inicio de la Independencia de México, organizado por el Gobierno Municipal de Celaya. El programa contempla para este 21 de septiembre el arribo de los participantes desde el templo de San Antonio hasta el Portal de Guadalupe, mientras que el martes 22 se realizará el acto cívico por el aniversario del nacimiento del Ejército Insurgente y el nombramiento de Miguel Hidalgo como general.

De Celaya hacia Guanajuato
La ruta que hoy recorren los cabalgadores también permite recordar que Celaya fue parte de una cadena de acontecimientos que transformaron la historia de México.
Después de su paso por esta ciudad, los insurgentes continuaron su avance hacia Salamanca y posteriormente hacia Guanajuato, donde el 28 de septiembre de 1810 se produjo uno de los episodios más conocidos de la primera etapa de la lucha independentista: la toma de la Alhóndiga de Granaditas. Así, cada caballo que hoy atraviesa las calles de Celaya representa simbólicamente una conexión entre el presente y aquellos días de septiembre de 1810, cuando miles de hombres siguieron a Hidalgo y Allende en una movilización que terminaría transformando la historia nacional.
La Cabalgata de la Independencia vuelve, de esta manera, a poner a Celaya en el centro de la memoria histórica de Guanajuato: una ciudad que no solamente fue paso de los insurgentes, sino escenario donde el movimiento comenzó a adquirir la organización militar que lo llevaría hacia Guanajuato y, posteriormente, hacia otros territorios de la Nueva España.

Deja un comentario