INICIA EL PASO DE LAS M. MONARCA POR GTO RUMBO A LOS BOSQUES MICHOACANOS

Celaya, Gto., a 28 de septiembre de 2026.- Llega el otoño y con él, los llanos del Bajío Guanajuatense se convierten en parte de una de las grandes travesías naturales del continente americano: el paso de la mariposa Monarca por territorio estatal rumbo a los bosques de hibernación de Michoacán y el Estado de México.

Procedentes de Canadá y Estados Unidos, las Monarca emprenden su migración hacia el sur entre finales de agosto y septiembre. En México recorren distintas entidades, entre ellas Guanajuato, antes de alcanzar las montañas del centro del país, donde establecen sus colonias de invierno. De acuerdo con información de Biodiversidad Mexicana y la CONANP, Guanajuato forma parte de esta importante ruta migratoria.

El paso por Guanajuato representa una etapa fundamental del recorrido. La especie puede observarse prácticamente en los 46 municipios del estado, aunque existen registros particularmente importantes en municipios del oriente, sureste y sur, como San Diego de la Unión, San Luis de la Paz, San José Iturbide, Apaseo el Grande, Apaseo el Alto, Tarimoro, Acámbaro, Jerécuaro y Tarandacuao.

Una ruta que une comunidades y naturaleza

La migración no ocurre de manera aislada. Las Monarca utilizan zonas de vegetación, cuerpos de agua, áreas agrícolas y espacios naturales para alimentarse y descansar durante su largo desplazamiento. En Guanajuato, los trabajos de monitoreo de esta ruta comenzaron formalmente en 2015, con la participación de especialistas, comunidades rurales, instituciones educativas y autoridades ambientales.

Uno de los esfuerzos desarrollados en el estado es “Mi Monarca”, una herramienta que permite registrar observaciones y conocer sitios donde estos insectos encuentran alimento o lugares de descanso durante su recorrido. La iniciativa forma parte de las acciones de monitoreo y conservación de la ruta migratoria otoñal.

La importancia de Guanajuato dentro de esta travesía radica también en que su territorio conecta las rutas que conducen hacia los refugios invernales. La mariposa continúa posteriormente hacia las montañas de Michoacán y del Estado de México, donde las colonias se establecen principalmente en bosques de oyamel, pino y encino a grandes altitudes.

Una viajera extraordinaria

La Monarca protagoniza una de las migraciones más sorprendentes del mundo animal. La generación que realiza el viaje otoñal, conocida como generación migratoria o Matusalén, tiene una longevidad considerablemente mayor que las generaciones que la preceden, lo que le permite completar el desplazamiento hacia México y posteriormente iniciar el retorno hacia Norteamérica durante la primavera.

Su recorrido puede alcanzar miles de kilómetros y está determinado por factores como la disminución de las horas de luz y el descenso de las temperaturas en el norte del continente. Al llegar el otoño, las mariposas emprenden el vuelo hacia el sur y paulatinamente se concentran en las montañas del Eje Volcánico Transversal.

Guanajuato, territorio de conservación

El paso de la Monarca constituye también un llamado a proteger los ecosistemas que hacen posible su viaje. Mantener los bosques, conservar la vegetación nativa, proteger los cuerpos de agua y reducir el uso indiscriminado de insecticidas y herbicidas son algunas de las acciones recomendadas para favorecer a esta especie y a otros polinizadores.

Para quienes circulan por las carreteras durante la temporada migratoria, las autoridades ambientales recomiendan reducir la velocidad cuando se observen mariposas en las inmediaciones de las vías, permitiendo que continúen su desplazamiento de manera segura.

Así, mientras el otoño transforma el paisaje del Bajío, pequeñas alas anaranjadas y negras atraviesan los cielos guanajuatenses. Es un viaje que comenzó miles de kilómetros al norte y que tendrá como destino los bosques de Michoacán y el Estado de México.

La presencia de la mariposa Monarca en Guanajuato recuerda que la conservación de la naturaleza no conoce fronteras: cada bosque, cada jardín para polinizadores y cada comunidad que protege su entorno puede convertirse en un punto de apoyo para una de las migraciones más extraordinarias del planeta.

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