Celaya, Gto., a 10 de octubre de 2026.- La directora del IMIPE, Dra. Alejandra Ojeda Sampson, señala que, mientras la obra ferroviaria avanza a ritmo acelerado, el municipio debe resolver infraestructura complementaria, cruces seguros y la liberación de espacios para evitar afectaciones a la vida cotidiana de los celayenses.
El proyecto del tren de pasajeros Querétaro-Irapuato registra avances importantes en su construcción y en la definición del trazo que cruzará por Celaya; sin embargo, todavía existen retos de infraestructura, coordinación y liberación de derechos de vía que deberán resolverse para que esta obra de alcance regional se integre adecuadamente a la dinámica urbana.
La directora del Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE), doctora Alejandra Ojeda Sampson, ha dado seguimiento al desarrollo del proyecto y a las obras que serán necesarias para reducir sus impactos en la ciudad. En los últimos reportes, destacó que la construcción ferroviaria avanza con rapidez, lo que obliga al municipio a acelerar la planeación de los trabajos complementarios.
De acuerdo con información difundida el 8 de octubre, las obras del tren en su paso por Celaya registraban alrededor de 25 por ciento de avance, mientras que la construcción de la nueva estación ferroviaria, proyectada en la zona de las antiguas oficinas de Ferromex, se encontraba en la etapa de cimentación. El ritmo de ejecución plantea un desafío para las autoridades municipales: no basta con construir las vías y la estación, sino que también es necesario garantizar que los cruces vehiculares y peatonales, el drenaje pluvial y las vialidades mantengan condiciones adecuadas de funcionamiento.

Un trazo definido y tres tipos de infraestructura
Uno de los avances más relevantes es la definición del recorrido del tren a través de Celaya, donde se contempla una solución de ingeniería que combina tres modalidades: un tramo a nivel de piso, un túnel falso y un viaducto elevado.
El tren ingresará por la zona oriente, procedente de Apaseo el Grande, llegará a la estación ubicada en las inmediaciones de la Alameda y continuará hacia la salida poniente, rumbo a Villagrán y Salamanca. Esta configuración busca facilitar el tránsito ferroviario y disminuir las afectaciones a la circulación urbana. El proyecto federal contempla aproximadamente 108 kilómetros de vía férrea entre Querétaro e Irapuato, con estaciones en Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar, Salamanca e Irapuato. La infraestructura está diseñada para ofrecer una alternativa de transporte de pasajeros que mejore la conectividad entre municipios del Bajío.
Los pendientes: pasos vehiculares, puentes peatonales y drenaje
Aunque el avance de la obra ferroviaria es significativo, la doctora Alejandra Ojeda Sampson ha señalado que todavía deben concretarse decisiones importantes para que el proyecto funcione de manera adecuada dentro de Celaya.
Uno de los asuntos prioritarios es la solución vial en la avenida 2 de Abril. Según los reportes sobre las declaraciones de la titular del IMIPE, se contempla construir un cruce a desnivel, pero persiste la discusión sobre si deberá ser un paso inferior o un puente vehicular, la postura municipal favorece la alternativa subterránea, mientras que la instancia federal ha manifestado reservas por las condiciones de inundación de la zona. Ante ello, el municipio propone instalar un cárcamo de rebombeo para atender el riesgo hidráulico y permitir el funcionamiento del paso inferior.
Otro pendiente consiste en garantizar el tránsito seguro de los peatones. La construcción de las vías y las obras asociadas puede interrumpir cruces que actualmente utiliza la población, por lo que se proyectan dos puentes peatonales: uno para conectar la avenida 2 de Abril con el Eje y otro en las inmediaciones del túnel falso, cuya ubicación definitiva aún debe precisarse; a estas acciones se suma la definición de un colector pluvial y de los cárcamos necesarios para conducir el agua de lluvia y evitar que la nueva infraestructura genere problemas adicionales durante la temporada de precipitaciones.

La liberación del derecho de vía, otro factor determinante
Uno de los obstáculos que también inciden en el desarrollo del proyecto es la liberación de los espacios ferroviarios y la coordinación con los concesionarios de las vías existentes.
En declaraciones difundidas por la prensa local, Ojeda Sampson indicó que la salida de Kansas City Southern de México de determinados espacios resulta necesaria para avanzar con mayor agilidad en algunos frentes de obra. El proceso requiere coordinación entre las autoridades federales, el municipio y las empresas involucradas. Este aspecto es fundamental porque, aunque la construcción ferroviaria avanza, las intervenciones complementarias deben ejecutarse de manera paralela y no convertirse en un factor que retrase la integración del tren con la ciudad.

Una estación estratégica para Celaya
La futura estación ferroviaria representa una oportunidad para fortalecer la movilidad de Celaya y de los municipios cercanos. Su ubicación en la zona de la antigua infraestructura ferroviaria de la Alameda permitirá recuperar ese espacio para un servicio de transporte de pasajeros, con la expectativa de impulsar la actividad económica y facilitar los desplazamientos regionales.
Además, el proyecto contempla infraestructura de apoyo, como una zona de repostaje en las inmediaciones de la avenida Irrigación, así como instalaciones destinadas al mantenimiento y operación del servicio en otros puntos del corredor. La importancia de la estación va más allá de la llegada y salida de los trenes: su funcionamiento dependerá de que existan accesos adecuados, cruces seguros, vialidades funcionales y una conexión eficiente con el transporte urbano.
Coordinación para que la obra no afecte a la ciudad
El reto para el IMIPE y las dependencias involucradas consiste en mantener el ritmo de planeación municipal a la par de la construcción federal. La definición de los proyectos ejecutivos, los acuerdos sobre las soluciones viales y la ejecución de las obras hidráulicas serán determinantes para que el tren se convierta en un beneficio efectivo para la población; en este contexto, el seguimiento semanal de las mesas técnicas adquiere especial relevancia. Las decisiones que hoy se tomen sobre los cruces, los puentes peatonales y el drenaje tendrán consecuencias directas en la movilidad cotidiana de los habitantes de Celaya durante y después de la construcción.
El proyecto Querétaro-Irapuato representa una apuesta por recuperar el transporte ferroviario de pasajeros y mejorar la conexión del Bajío. Sin embargo, su éxito no deberá medirse únicamente por los kilómetros de vía construidos, sino también por la capacidad de las autoridades para resolver los pendientes urbanos, garantizar la seguridad de los usuarios y evitar que la nueva infraestructura se convierta en una barrera para la ciudad.
La prioridad, de acuerdo con los retos expuestos por la directora del IMIPE, doctora Alejandra Ojeda Sampson, es que el tren avance sin dejar atrás las necesidades de movilidad, seguridad peatonal y protección contra inundaciones que enfrenta Celaya.

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