Irapuato, Gto., 13 de octubre de 2026.– Garantizar que las mujeres puedan caminar por las calles, utilizar el transporte público, estudiar, trabajar y desarrollar sus proyectos de vida sin temor a sufrir violencia es uno de los objetivos planteados por la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, durante el Encuentro por la Igualdad: Visión de ONU Mujeres México, celebrado en el Teatro de la Ciudad de Irapuato.
En el encuentro, la mandataria estatal llamó a reconocer las desigualdades y las distintas formas de violencia que enfrentan las mujeres en su vida cotidiana, al tiempo que destacó la necesidad de traducir ese diagnóstico en políticas públicas eficaces, espacios seguros y mejores condiciones para el ejercicio de sus derechos.
La reunión con ONU Mujeres representa una oportunidad para fortalecer la coordinación entre el Gobierno estatal, los municipios y las instituciones encargadas de la seguridad, la movilidad, la planeación urbana y la atención a las víctimas. Sin embargo, el desafío central será que los compromisos anunciados se reflejen en cambios concretos en la vida diaria de las guanajuatenses.

La seguridad debe comenzar en los espacios cotidianos
Durante su participación, Libia Dennise reconoció que la violencia contra las mujeres no se limita a un solo ámbito, pues puede presentarse en el hogar, las escuelas, los centros de trabajo y los espacios públicos. La gobernadora sostuvo que es necesario abordar incluso las conversaciones difíciles para transformar una realidad que todavía impide a muchas mujeres vivir con libertad y tranquilidad.
“Porque merecemos crecer felices, seguras, sanas, no valientes, sino con los espacios necesarios para desarrollar todas nuestras habilidades, todas nuestras capacidades”, expresó la mandataria, al subrayar que las nuevas generaciones deben encontrar un Guanajuato más igualitario. El planteamiento supone reconocer que la seguridad de las mujeres no depende exclusivamente de la presencia policial. También está relacionada con la iluminación de las calles, las condiciones del transporte público, la accesibilidad de los espacios comunitarios, la disponibilidad de servicios y la posibilidad de desplazarse sin sufrir acoso, intimidación o agresiones.
En ese sentido, un espacio seguro no debe entenderse únicamente como un establecimiento al que una mujer pueda acudir cuando enfrenta una emergencia, sino también como un entorno urbano y social que reduzca los riesgos de violencia y facilite el desarrollo de sus actividades cotidianas.

ONU Mujeres: llevar la perspectiva de género a los municipios
Uno de los aspectos relevantes del encuentro fue la participación de Eleonora Betancur González, representante designada de ONU Mujeres en México, quien impartió la conferencia “Territorialización de la agenda de género: principios y buenas prácticas”, durante su exposición, compartió experiencias internacionales para explicar cómo las decisiones relacionadas con el alumbrado público, el transporte, las calles, los servicios y los espacios comunitarios influyen directamente en la seguridad y las oportunidades de las mujeres.
La propuesta consiste en incorporar la perspectiva de género en la planeación de las ciudades y comunidades, de manera que las autoridades identifiquen los puntos donde existen mayores riesgos y diseñen intervenciones de acuerdo con las necesidades de la población. Entre las acciones que pueden contribuir a este propósito se encuentran los diagnósticos participativos con mujeres de cada localidad, la recuperación de espacios públicos, el mejoramiento de la iluminación, la revisión de rutas y paradas del transporte y el fortalecimiento de los servicios de cuidado.
Esta visión también exige que las dependencias responsables de seguridad, obras públicas, movilidad, desarrollo económico y planeación trabajen de manera coordinada. La prevención de la violencia, bajo esta perspectiva, deja de ser una tarea exclusiva de las instituciones especializadas en atender a las mujeres y se convierte en una responsabilidad transversal de todo el gobierno.

ALIADAS y la Secretaría de las Mujeres, pilares de la estrategia estatal
La gobernadora recordó que su administración ha colocado a las mujeres entre sus prioridades mediante la creación de la Secretaría de las Mujeres y la puesta en marcha de la estrategia ALIADAS, que articula programas de salud, educación, empleo, emprendimiento, autonomía económica y prevención y atención de las violencias. Estas iniciativas buscan atender distintas dimensiones de la desigualdad, pues la dependencia económica, las responsabilidades de cuidado y las dificultades para acceder a servicios de atención pueden limitar las posibilidades de las mujeres para salir de situaciones de violencia.
La existencia de programas y dependencias especializadas constituye un punto de partida, pero su efectividad depende de que las beneficiarias conozcan los servicios, puedan acceder a ellos oportunamente y reciban acompañamiento adecuado, por ello, uno de los desafíos consiste en garantizar que las mujeres que viven en comunidades rurales, colonias periféricas y zonas con mayores condiciones de vulnerabilidad también tengan acceso a los mecanismos de protección y atención.
Irapuato presenta avances y experiencias locales
Durante el encuentro, la presidenta municipal de Irapuato, Lorena Alfaro García, compartió acciones locales de prevención y atención, entre ellas una red de más de 5 mil 800 Agentes Violeta y más de 370 espacios seguros en establecimientos comerciales y de servicios, donde las mujeres pueden solicitar ayuda ante situaciones de riesgo. Estas experiencias muestran la importancia de involucrar a comercios, prestadores de servicios y ciudadanía en la construcción de redes de apoyo. No obstante, para consolidar su funcionamiento es fundamental que las personas participantes cuenten con capacitación, protocolos claros y mecanismos de canalización hacia las autoridades competentes.
La secretaria de las Mujeres de Guanajuato, Itzel Balderas Hernández, señaló que las necesidades y los obstáculos que enfrentan las mujeres varían entre los 46 municipios del estado, por lo que resulta indispensable contar con diagnósticos que permitan orientar los recursos y las acciones hacia las zonas que más lo necesitan, de acuerdo con los datos expuestos durante el encuentro, las mujeres representan el 52.4 por ciento de la población estatal. Esta proporción dimensiona la importancia de que las políticas de igualdad y prevención de la violencia formen parte de la agenda pública de todo Guanajuato.
El reto: pasar de los compromisos a los resultados
El encuentro entre el Gobierno de Guanajuato y ONU Mujeres abre la posibilidad de fortalecer las políticas públicas con experiencias y recomendaciones internacionales. Sin embargo, el éxito de esta colaboración no deberá medirse únicamente por la realización de reuniones o la presentación de estrategias, sino por los resultados que produzcan en las comunidades; será necesario conocer qué municipios cuentan con diagnósticos actualizados de riesgo, cuántos espacios públicos reciben mejoras, qué mecanismos de atención se encuentran disponibles y qué resultados se obtienen en la prevención de agresiones y en la protección de las víctimas.
También será importante establecer indicadores que permitan evaluar la eficacia de los programas, transparentar los recursos destinados a estas acciones y escuchar de manera permanente a las mujeres que utilizan los servicios. La coordinación entre el Gobierno estatal y los ayuntamientos será determinante, pues las condiciones de seguridad, movilidad e infraestructura son distintas en cada localidad. Un modelo que funciona en una zona urbana puede requerir adaptaciones para comunidades rurales o lugares con servicios de transporte limitados.
Asimismo, la construcción de espacios seguros debe acompañarse de una cultura de respeto, igualdad y corresponsabilidad social que involucre a hombres, instituciones educativas, empresas, organizaciones civiles y familias.
Una promesa que deberá reflejarse en la vida de las mujeres
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo ha planteado como objetivo que las niñas, adolescentes y mujeres de Guanajuato puedan desarrollar sus capacidades en libertad, sin que el miedo a la violencia condicione sus decisiones o limite sus oportunidades. El mensaje coincide con una visión de seguridad que va más allá de la vigilancia y considera las condiciones físicas, sociales y económicas que permiten a las mujeres ejercer sus derechos.
La colaboración con ONU Mujeres puede aportar conocimientos y experiencias para avanzar en esa dirección. Pero la verdadera dimensión de este compromiso se conocerá cuando una estudiante pueda regresar a casa sin temor, una trabajadora pueda trasladarse con tranquilidad, una víctima encuentre protección oportuna y una mujer pueda denunciar una agresión sin enfrentar obstáculos institucionales, construir espacios seguros no es solamente una promesa de gobierno: es una responsabilidad pública que requiere recursos, coordinación, evaluación y continuidad.
El desafío para Guanajuato será demostrar que la igualdad puede convertirse en una realidad cotidiana, en sus calles, escuelas, centros laborales, transportes y comunidades, y que ninguna mujer tenga que renunciar a su libertad para sentirse segura.

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