Celaya, Gto., a 22 de octubre de 2026.- La Unidad de Hospitalización e Internamiento del Bajío registra un avance del 85 por ciento en su primera etapa. El proyecto busca atender a personas con problemas de adicciones de Guanajuato y estados vecinos, pero requiere agua potable, drenaje y accesos para comenzar operaciones.
La construcción de la Unidad de Hospitalización e Internamiento del Bajío del Centro de Integración Juvenil (CIJ) avanza hacia su etapa final, con el objetivo de convertirse en un referente regional para la atención especializada de personas que enfrentan problemas de adicciones. Sin embargo, la conclusión de la obra y su puesta en funcionamiento dependen también de la ejecución de infraestructura complementaria a cargo del municipio.
De acuerdo con información difundida en octubre de 2026 por el presidente del Patronato del CIJ Celaya, Salvador Molina Hernández, la primera fase del proyecto presenta un avance del 85 por ciento y cuenta con recursos para concluirse el 31 de enero de 2027. La segunda etapa está programada para finalizar alrededor de julio del mismo año.
La inversión total estimada ronda los 120 millones de pesos, destinados a desarrollar un complejo que ofrecerá atención hospitalaria, acompañamiento terapéutico y espacios para la rehabilitación de personas que requieren un tratamiento especializado para superar sus adicciones.
Una unidad con capacidad para 90 pacientes
El proyecto contempla una capacidad inicial de 46 camas, con posibilidad de ampliarse hasta 90, y espacios diferenciados para hombres y mujeres. Además de las áreas destinadas a hospitalización, contará con talleres, biblioteca, salas de cómputo, auditorio, comedor y cancha de usos múltiples.
La intención es proporcionar un entorno adecuado para que los pacientes reciban atención profesional durante su proceso de recuperación, con herramientas que contribuyan a su reintegración familiar y social.
Por sus características y capacidad proyectada, la unidad está considerada para atender no solamente a habitantes de Celaya y otros municipios de Guanajuato, sino también a pacientes canalizados desde San Luis Potosí, Michoacán, Querétaro y Aguascalientes.
El alcance regional del proyecto responde a la necesidad de ampliar las alternativas de atención residencial para personas que requieren servicios especializados en el tratamiento de las adicciones.

Agua, drenaje y accesos, pendientes para su funcionamiento
Uno de los principales retos para concretar la apertura es la infraestructura exterior. Salvador Molina Hernández ha señalado que se requiere garantizar el suministro de agua potable, la conexión al drenaje y la construcción de una vialidad de acceso, además de los servicios complementarios necesarios para cumplir con la normativa aplicable.
El presidente del patronato advirtió que la conclusión física del inmueble no será suficiente si no se dispone de estas obras, indispensables para que la unidad pueda recibir pacientes y operar en condiciones adecuadas.
Por su parte, el alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, informó que el gobierno municipal cuenta con recursos para atender las necesidades de infraestructura, pero reconoció que existen dificultades para concretar la adquisición de terrenos aledaños necesarios para desarrollar los accesos y las instalaciones.
La administración municipal ha señalado que busca alternativas jurídicas para resolver el problema de los predios y avanzar con las obras. El desenlace de estas gestiones será determinante para establecer una fecha viable de apertura.

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